El polvo del camino que levantan los zapatos, alcanza la nariz y se mete en los pulmones. El sol calienta las bolsas, las cuerdas y las clavijas. Los árboles han desaparecido y en su lugar, algunos tristes y secos arbustos.
Las alucinaciones comienzan a hacer su trabajo. Y ahí es donde los monstruos aprovechan y revelan su furia.
La Locura avanza a cada paso
La Pazzia a sottovoce
Immaginare un cane
con gli occhi del diavolo
Pero no es una alucinación, son los ojos de la locura brillando sobre un hocico furioso que chorrea sangre de otras víctimas y va por otro caminante solitario.
Este no es un encuentro más, no son sólo las irónicas miradas de la Soledad. El animal da un paso atrás, salta y directo a mi rostro. Es imposible escapar de sus terribles fauces.
Después de desgarrar músculos, to drink some blood, il cane se ne va. Sabe que su juego es herir de muerte, pero no matar.
21/5/10
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