A veces los domingos se esperan milagros que nunca llegan. Pero pasan otras cosas mientras se mira el techo y se escucha alguna música lejana y ajena a nuestro mundo de esperademilagros.
En la espera pasa el tiempo,
por debajo de los zapatos
los costados de los hombros
por el ala del sombrero
por las mangas del frac
transpirado en el verano
Y el tiempo sigue pasando como mezcla de viento y arena y tormenta y erosiona la piel y aparecen surcos arrugas
y gasta los huesos
y ciega la vista.
17/1/10
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hace años que espero milagros los domingos, aunque algún que otro feriado también
ResponderBorrarEs verdad, Silvina. Valen estas lineas también para los días feriados.
ResponderBorrarSaludos
Pablo
Los milagros no existen.
ResponderBorrar(Seco el tipo)