26/3/10

Lenguaje

No es novedad que el lenguaje que usamos a diario, se ve cada vez más reducido. Como lenguas de otros orígenes, usamos pocas expresiones para decir la mayoría de las cosas que nos ocurren; siendo tan amplio y rico nuestro vocabulario, acotamos nuestro lenguaje a unas pocos vocablos.
Pero el uso restringido de nuestra lengua no es lo que quiero expresar en estas líneas, sino una consecuencia de esto: el uso indiscriminado de ciertas palabras o frases.
Para esto, propongo el siguiente ejercicio:

1. Pensemos en la palabra "cadáver".
2. Anotemos qué sensación nos produce.
3. Repitamos mentalmente la misma palabra unas cien veces.
4.¿Qué nos produce después de haberla repetido tantas veces?¿Cambió la sensación del punto 2?


La respuesta es sí. La sensación cambia. Porque nos acostumbramos a ver-oir la palabra. Entonces pierde su fuerza, pierde su sentido original.
Lo mismo pasa con frases como "te quiero", "te amo", "sos lo mejor de mi vida", etc, y con palabras como "amigo". Tanto y tan mal se usan, que quedan a la altura de vocablos como "mesa", "carpeta", etc.
Supongo que estos son los vaivenes de una lengua viva, que está condenada al cambio constante, aunque esto signifique una cierta pérdida en la riqueza de ésta.
No sé si esto es reversible. Me temo que no. Y tengo un fundamento para tan pesimista pronóstico: la vorágine en la que vivimos.
Ella no nos da tiempo a pensar y decir exactamente lo que queremos expresar.  Esta vorágine es provocada, en parte, por algunos adminículos tecnológicos que nos hacen creer la necesidad de estar "siempre comunicados, más y mejor". Como ejemplo, sólo tomaré el uso de las tan famosas redes sociales: en éstas, en cuestión de segundos podés tener cientos de amigos, o hacerte "fan" de una estúpida novela de la tarde.
Personalmente, respeto las expresiones como "te quiero", o las palabras como "amigo". Éstas no son para cualquier poligrillo que nos dice que la foto con la tía Chola está buenísima.
Me ha llevado años saber quienes son mis verdaderos amigos, y tantísimo trabajo decir la tan famosa expresión de amor.
Yo propongo restringir su uso a ocasiones que verdaderamente lo ameriten. Para eso tenemos que trabajar todos y, por ejemplo, crear una red social en la que la división "amigos", tenga solo cupos limitados. Pero que haya otras opciones como: "Conocido", "compañero de la facu", "enemigo", "pelotudo que no quiero, pero que necesito su contacto", etc.

5 comentarios:

  1. Para Jules, quien inspiró esta reflexión.

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  2. Coincido completamente.

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  3. Y no podría estar mejor expresado!

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  4. Tenes razón, pero cada uno puede darle la valoración que quiera a las palabras.
    Hace poco leí algo de las redes sociales y su relación con la constante novedad, que no da espacio a ninguna reflexión. De todos modos son una herramienta actual y muy utilizada, y esto tienen un costado positivo.

    Amigo, te quiero. (no había entendido nada)
    Abrazo.

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  5. Gauna, amigo, comparto en 100% lo que decis.

    Martin Almada (Tratando de evitar la hipocresia desde 1990)

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