La espera del milagro del domingo trae aparejada la llegada del antimilagro: el lunes.
Este día es una suerte de pequeña desgracia recurrente: una angustia que se despierta con nosotros y, si la suerte nos acompaña, se va desvaneciendo conforme el día pasa.
Pero las cosas no son tan fáciles si uno se despierta después de no haber dormido, extraña paradoja si las hay. Y peor puede ser la situación si uno se levanta siendo Franz Kafka. O Gregorio Samsa. Entonces:
Lunes
Antimilagro
Kafka- Samsa-
Y así, la cucaracha con la manzana clavada en la espalda y la herida que va cerrando alrededor de la fruta que al mismo tiempo se va pudriendo e infectando todo.
Por si fuera poco, hay que ponerse el frac, maquillarse de persona y salir a trabajar como si nada.
Pero los compañeros de trabajo se han dado cuenta de todo. Salvo de la manzana que se pudre.
Y lo saludan a uno intentando adivinar unos ojos de persona debajo de antenas de cucaracha.
Pero saludan de lejos. Porque estos animalejos dan asco. O quizá han visto la terrible mancha de mate cocido en mi remera de lunes de cucaracha, manzana y antimilagro.
18/1/10
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
peor levantarse siendo cucaracha? no lo creo, si fuera victima de una metamorfosis creo que sobrellevaria mejor los domingos y los feriados, y su día después... aunque si hubiera una guerra nuclear, sobreviviríamos, y todos los días posteriores sería domingos y feriados.
ResponderBorrarsaludos!
Silvina
Si, es verdad, tendríamos muchos feriados en la posguerra nuclear. Pero el punto principal acá, es la manzana. Ojo. Y también el frac de trabajo.
ResponderBorrarGracias por el comentario
Saludos
Pablo
¿Cansado del disfraz? - Todos somos infelices cucarachas, no es necesaria ninguna metamorfosis.
ResponderBorrarEn cuanto a la manzana creo que estás jodido hermano.