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una mañana negra
una tarde gris
una noche blanca
a TravÉs de la ventana de los ojos apenas abiertos
espiando casi desde los sueños.
Adivinar una mano
una pierna
una cintura
En el laberinto de sábanas
frazadas y almohadas
después de una noche
de dedos que se buscaron
se encontraron
y se amaron.
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