El dolor abdominal es es inicio más natural: el movimiento involuntario, doblarse hacia adelante para estar más cerca de suelo y que la transformación siga su curso irreversible.
La manzana se pudre en la espalda y duele. Pero también el corazón se pudre y duele aun más.
Ahora hay que buscar un escondite. Tal vez para siempre. Porque otra vez las antenas. Y los ojos negros brillantes. Y la gente que mira con asco, queriendo pisar.
2/4/10
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Qué obsesión con las cucas!
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