Las noches frías aparecías con tus vidriosos ojos grandes. Apenas nos saludábamos. Todo estaba pactado de antemano (sin decir nada, por supuesto).
¿Te acordás, Mascarita? Salíamos casi todos los miércoles a caminar el silencio de la ciudad. A mezclarnos entre las sombras de los fresnos; a conversar sobre la magia de Pink Floyd, la tragedia de Kafka; a buscar los absurdos tesoros y descubrir los pequeños misterios escondidos debajo de las veredas casi siempre rotas.
Cierta noche helada me esperaste con tu tapado largo, y salimos a deambular como siempre. Había una extraña neblina mezclada con humo que nos hacía toser. Después de doblar varias esquinas sin pensar, nos encontramos delante de la Cruz.
Nos miramos extrañados, pero enseguida comprendimos: habíamos hallado uno de aquellos tesoros. Un templo al aire libre, una iglesia a la intemperie. Ninguno de los dos recordaba haber visto a alguien cruzar las rejas y caminar hasta el altar del fondo. Nos reímos del absurdo. Pero el tesoro más grande, estaba delante de nuestras narices, y no en la Cruz. Era una placa, que decía más o menos así:
TEMPLO UNIVERSAL.
CREADO POR INSPIRACIÓN DE DIOS
PARA QUE SIRVA DE FUENTE PARA TODAS SUS INFLUENCIAS
PRIMERA EXTERIORIZACIÓN DE LA MISIÓN
POR DESIGNIO DE DIOS CUMPLIÓ LA PERSONA DE
JOSE YORNO
OBRA SAGRADA PARA LA HUMANIDAD
PROPIEDAD DE LA CONGREGACIÓN RELIGIOSA
CULTURAL Y MUTUAL AMOR A DIOS.
SOSTENIDO CON SACRIFICIO Y ESFUERZO AMOROSO DE SUS COMPONENTES
IDENTIFICADOS EN UNA CAUSA INCONFUNDIBLE Y UN DEBER INELUDIBLE
QUE MANDA AMAR A DIOS POR SOBRE TODAS LAS COSAS
Y AL PRÓJIMO COMO A SÍ MISMO.
Y nos reímos como locos, preguntándonos quien diablos sería José Yorno, y qué extraña criatura habría escrito semejante párrafo, tan alejado de la coherencia y la cohesión.
Ésas eran nuestras míticas noches, andando sin rumbo fijo, esperando ser sorprendidos por la magia de lo misterioso. Ésas eran nuestras maneras de encontrarnos y disfrutar el silencio de una ciudad dormida.
Ya no estás, Mascarita pero te recuerdo con tanto cariño y con la nostalgia que se les tiene a los amigos que se hablan sin decirse una palabra.
Por eso meto esta nota en una botella y la tiro al mar infinito del Universo, con la esperanza que la leas y que quizás un día...
Lindo lindo.
ResponderBorrar¿Quien será mascarita?
sí sí sí!!!!!!!!! lindo linda botellita en el mar en el marasmo en la maraña también de tantas noches y tantas mañanas.
ResponderBorrary eso eso que se trama atrás de uno mismo sin que uno lo vea y sepa.
eso que es como un placentero largo enorme paréntesis de sólo vos y yo y las sensaciones de todo.